La industria de los videojuegos no da tregua y Sony ha decidido mover sus fichas con fuerza en este arranque de 2026. Por un lado, el gigante japonés ha puesto en el mercado su pieza de hardware más ambiciosa hasta la fecha, la PlayStation 5 Pro, y por otro, acaba de bombardearnos con anuncios sobre el futuro de su software en un extenso State of Play. Han pasado ya cinco años desde el estreno de la consola original, un tiempo más que suficiente para justificar una renovación intergeneracional, aunque la llegada de esta nueva máquina ha levantado bastante polvo en la comunidad, especialmente por ciertas decisiones de diseño y precio que impactan directamente en el bolsillo de los usuarios.
Un salto de potencia con decisiones polémicas
Al tener la PlayStation 5 Pro en las manos, lo primero que llama la atención es su estética y ergonomía. Es una consola que mantiene la altura del modelo original pero reduce su ancho, logrando ser notablemente más liviana —bajando de los 4,5 a los 3,1 kilos—, un detalle que se agradece. Las placas laterales lucen ahora tres franjas negras que le dan un toque distintivo. Sin embargo, lo que realmente genera debate no es lo que tiene, sino lo que le falta: la unidad óptica. Por un precio que ronda los 800 euros (una cifra considerable al cambio actual), la ausencia de un lector de discos y de un soporte vertical se siente como un recorte difícil de justificar para el consumidor que busca la experiencia “premium”.
En cuanto a lo que lleva bajo el capó, la máquina no decepciona en números. Cuenta con una GPU AMD Radeon RDNA 2 personalizada capaz de alcanzar hasta 16,7 TFLOPs, acompañada de 2 TB de almacenamiento SSD, lo cual es un alivio considerando el peso de los juegos actuales. Además, incorpora la tecnología WiFi 7 para una conectividad de punta. Pero aquí volvemos al problema del formato físico: para quienes tienen una biblioteca de discos de PS4 o PS5, la única solución es desembolsar dinero extra por el lector externo, acercando el costo total de la inversión peligrosamente a los mil euros. Esto empuja al jugador casi obligatoriamente hacia el formato digital y las suscripciones de PS Plus, limitando las opciones de segunda mano y préstamo que tanto valoran los coleccionistas.
El contraataque del software: Resumen del State of Play
Pero de nada sirve tener la consola más potente del mercado si no hay juegos que le saquen el jugo. Conscientes de esto, Sony realizó este 12 de febrero un State of Play cargado de novedades que ha servido para calmar las aguas y entusiasmar a los fanáticos. El evento, uno de los más largos fuera de las presentaciones de hardware, dejó una mezcla de sensaciones entre los internautas, con opiniones divididas en foros como Reddit entre quienes esperaban más sorpresas inéditas y quienes quedaron satisfechos con la solidez del catálogo presentado.
Lo más impactante fue el lanzamiento inmediato de God of War: Sons of Sparta, que está disponible desde hoy mismo, una jugada que nadie vio venir. A esto se suma la confirmación de fechas y ventanas de lanzamiento para títulos muy esperados. Death Stranding 2: On the Beach llegará a PC el 19 de marzo, mientras que el DLC de Ghost of Yotei: Legends aterrizará el 10 de marzo. También se mostraron avances de Marvel Tokon: Fighting Souls para agosto y se confirmó que el aclamado Marvel’s Spider-Man 2 se unirá al catálogo de PS Plus Extra el próximo 17 de febrero.
Un calendario repleto para 2026 y más allá
La hoja de ruta para el resto del año y el próximo se ve bastante nutrida. Títulos como Metal Gear Solid Master Collection Vol 2 llegarán en agosto, y para los nostálgicos, Legacy of Kain: Defiance Remastered estará disponible en marzo. Mirando un poco más a futuro, se revelaron proyectos interesantes como Control: Resonant, Castlevania: Belmont’s Curse y un nuevo Silent Hill: Townfall, todos programados para este 2026. Incluso se dieron luces de lo que vendrá en 2027 con Yakoh Shinobi Ops.
Aunque algunos usuarios manifestaron que faltó ese “golpe de efecto” con una nueva propiedad intelectual masiva, la realidad es que la cantidad de contenido que se viene es abrumadora. Entre remakes de alta calidad, como la trilogía de God of War en desarrollo, y nuevas entregas de franquicias consagradas como Resident Evil Requiem, los dueños de una PlayStation, ya sea la versión estándar o la flamante Pro, tendrán harto material para mantenerse ocupados frente a la pantalla.